miércoles, 19 de octubre de 2011



Hoy, hace unas horas, después de casi cinco meses he vuelto a subirme a un escenario.

Hoy, después de algunos días he vuelto a reirme de mí misma porque por alguna razón que no desconozco he estado en los últimos días algo ausente de mí, y eso me preocupaba...

Hoy he disfrutado mucho en este recital, LOS MOTORES DE MI VIDA, viajar, el mar, el amor y mi gente, con Sergio al volante de la guitarra y yo, con mi voz y mi sonrisa, como siempre...y un par de cervezas...como siempre.


Gracias a todos los que fuisteis, a los que quisisteis ir pero no pudisteis y a los que me tuvisteis en vuestro pensamiento, gracias de corazón, os quiero, siempre.




3 comentarios:

Juan Luis Calbarro dijo...

¿Por qué en el fondo necesitamos subir de vez en cuándo a un escenario? Te regalo un poema de mi último libro, por si haces una lectura de poemas ajenos.

EL TEATRO
es donde la ficción recobra vida
y fingir es honesto.
Allí, también, el signo que me aclara
cómo callar es irse,
que desaparecer es trasladarse
de la región aérea del lenguaje
al inodoro reino del olvido.
Hacer mutis.

Lequar dijo...

;)

Lequar dijo...

;)