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viernes, 1 de mayo de 2015

Nueva entrevista en Gente Radio a propósito de la presentación de Fatto a mano

El pasado día 21 de abril Emilia Vié, ya amiga portuense, me convidó a asistir a su programa "El rincón del libro" en Gente Radio, en el Puerto de la Cruz, para hablar de la presentación de la novela "Fatto a mano" que se realizaría días después.
Tras un leche y leche y medio de pata en buena compañía, me acerqué a la emisora. Fue una entrevista relajada, con ciertos toques de misterio que las dos provocamos no sabría decir si con intención, pero seguro que conseguimos que los oyentes quisieran saber más de las intrigas que guarda esta novela de viajes.


En octubre ya había estado con ella, ¿recuerdan? hablando de mis libros y de esa futura presentación que esperaba que llegara a "buen puerto", y me gusta cumplir lo que prometo.

(Estoy en el minuto 1:00:00 aproximadamente)

martes, 28 de abril de 2015

Presentación de "Fatto a mano" en la isla de Tenerife

El pasado día 24 de abril presenté mi segunda novela "Fatto a mano" en el paraíso.
Tras una semana mágica y literaria que el hotel Marte me había organizado, en la que hubo recital de poesía, conversaciones interesantes, momentos inolvidables, llegó el día, a las 19 horas alcanzaría el "altar" de la mano de mi mejor amigo y "hermano" en la isla, Ankor.
En la mesa grandes personas, Santi, el Director del hotel; Hortensia, Presidenta del CIT, Manuel, Concejal de Cultura del Puerto de la Cruz, y los dos ya mencionados.


A un lado se iba visionando el book trailer del libro y cuando el acto acabó la BSO de la historia sonaba en el hall invitando a bailar.

A veces sueño despierta y aunque este momento llevaba en mi mente desde hacía muchos años, desde que pisé esa tierra y me enamoré, nunca es tarde si la felicidad es tu compañera en ese viaje.



La constancia da sus frutos, eso me enseñaste...
Gracias por estar siempre conmigo a pesar de esa distancia infinita que a veces roza el dolor.

lunes, 27 de abril de 2015

Recital en el Hotel Marte, en el Puerto de la Cruz (Tenerife)

El miércoles día 22 de abril cumplí otro de mis sueños, realizar un recital de poesía en el Puerto de la Cruz.
Acompañada de grandes músicos como Hugo Kwaschnowitz.
Disfruté como nunca, hacía mucho del último...
Lo dividí en cuatro partes:
En la primera recité el poema "Concierto" que me hizo ganar el Primer Premio de Poesía de la isla de La Palma en 2006





Después nos sumergimos en el mar





En la tercera me desnudé hablando de esos sentimientos que tengo por la tierra canaria




Concluimos con un blues, bueno, con el poema "Qué difícil" musicalizado y ya viniéndome arriba. Les dejo el final de esta última parte, que es muy buena, parece que me voy a poner a cantar (ya me gustaría tener ese talento)


sábado, 11 de octubre de 2014

Entrevista en el Puerto de la Cruz...

El pasado 30 de septiembre, recién aterrizada en mi paraíso los hilos invisibles de la vida (que en este caso se llaman Ankor Ramos, fotógrafo y mejor amigo) me pusieron en contacto con Emilia Vié, productora del Festival Periplo que se desarrolla durante el mes de septiembre en el Puerto de la Cruz. Podrán imaginarse la alegría que sentí, quería hacerme una entrevista en Gente Radio, una emisora local, para hablar de mis libros, de mi vinculación con la isla y sobre todo, de mi próxima novela "Fatto a mano" que se publicará a finales de año y en la que una parte se desarrolla en la isla de Tenerife.


Quizá de esto salga una nueva aventura isleña...

sábado, 23 de marzo de 2013

Bebo Valdés...

Bebo nació el 9 de octubre de 1918 y falleció ayer, 22 de marzo de 2013. 
Su vida estuvo plagada de música. Puedo imaginarlo ahora, tocando el piano en cualquier esquina del cielo.
Bebo Valdés entró en mi vida en agosto de 2005, meses antes de aterrizar en Tenerife. Me invitaron al concierto, me encantó la idea, y allí me fui. Me acompañaba mi prima y una amiga, durante todo el espectaculo estuve escribiendo, aún guardo ese cuaderno, al finalizar concluí también lo escrito esa noche. Lo guardé tras titularlo CONCIERTO.



Y mientras preparaba mi viaje a Tenerife envié el poema a un concurso que encontré una tarde por la red. En septiembre de ese año, 2006, mientras regresaba a casa del trabajo me llamaron, había ganado el Primer Premio de Poesia de la isla de La Palma. Me gustaría poder transmitirles todo lo que sentí en ese momento, era un sueño hecho realidad, parecía que no lo hacía tan mal, alguien había decidido que aquel poema nacido durante un concierto se merecía un premio y nada menos que el primero. Logicamente porque en esta vida es de bien nacidos ser agradecido, escribí al pianista para contarle todo esto que ahora hago con ustedes. Fue una carta sentida que le hicieron llegar. 
Poco más decirles, a Bebo le debo que siguiera escribiendo, y hoy quiero que se sepa y recordarle.
Les dejo con un artículo que escribí para una revista leonesa hace unos años.



Concierto y Bebo Valdés

Amaneció la noche, vino a  decirnos que llegaba descalza, acongada, pianísticamente libre.

Corría el 8 de septiembre de 2005, Bebo sellaba las noches de Fonseca, en la ciudad de Salamanca. Ardía en deseos de escuchar en vivo sus dígitos contra el blanco, contra el negro. Fue un concierto idílico, acompañado de algunos músicos dejó que las historias que pueblan sus composiciones rompieran el silencio y se adueñaran de aquella noche en la que la luna iba creciendo en el firmamento.

Durante las casi dos horas que duró el concierto escribí, escribí de todo lo que me transmitía su música, fue una ebriedad de son cubano, dichoso, delicado: 


No me digas quién ha venido

No quiero despertar.

Bebo entró en escena

Rompió el piano

Y una luz cinérea  

Inundó el local.



Y así fue como nació un poema melódico con sello cubano.

Y es que el oído, al igual que sucede con los otros sentidos, tiene sus recursos para arroparnos el alma, desde una canción hasta el sonido natural del propio mundo, engatusándonos y proporcionando tres dimensiones al recuerdo, al momento, llegando en ocasiones a dolernos.  Así es como, cuando añoro mi puerto tarareo una melodía que sabe a mar, y como, sin querer, deslizo mis pensamientos bajo el abrazo de una ola, surfeando, oliendo a telarañas en blanco y negro, tan deliciosamente mías y a la vez…de todos.

Pero sin la música, las mañanas no serían despertares a ritmo de rock, ni las noches silencios desde ese tocadiscos.

Amo la música, necesito de ella desde que amanezco hasta que la luna se adueña de la noche. Tengo canciones grabadas en mi alma, escucha, ¿te suena esta?



Hay muchos soles,

Decías

Apuntando cada cuerda

Con tus dígitos.

Una guitarra,

Y un silencio

Roído.

Un, dos tres,

Sígueme.

Cruza tu sueño

Arrincona las notas

Como boxeadores en un rin,

Acaricia la melodía

Cual atardecer.

Hay muchos soles

Y cada uno busca

Su amanecer entre tus dedos.



Siente el sonido aunque sea del silencio, del mar en calma, del atardecer, del sol cuando choca contra el agua… siéntelo porque está vivo.


miércoles, 18 de julio de 2012

Una nueva inspiranex...junto a la Virgen del Carmen


Si tuviera que contar una historia inolvidable hablaría de ti...una inspiranex.
Hasta el próximo instante.



Julio de 2006. Desperté temprano porque siempre me despierto temprano y con el día tan espectacular que hacía no quería perder ni un minuto de sol y de playa. Al muelle que me fui. Había estado viendo el día antes como adornaban el Puerto, todo estaba lleno de guirnaldas, habían llenado de flores la capilla de la Virgen del citado lugar, y la gente se agolpaba paseando, había misa de nueve. En plena calle.
No sabía dónde mirar, ni qué hacer, algo se estaba preparando ese día, aún no sabía lo importante que sería para mí, me habían comentado que ese martes, se celebraba la Fiesta de la Virgen del Carmen, con procesión. Estuve desayunando, cortadito y bocadillo de pata, como mandan los cánones de la buena chicharrera que pretendía llegar a ser.
A eso de las once los amigos aparecieron por el lugar y ya comenzamos a tomar cañitas, de esas deliciosas, el grupo iba en aumento, conocía a cada Dorada a alguien nuevo, y ya en la playa me tiré al mar, estaba sofocada y al mismo tiempo emocionada.
La mañana transcurrió entre cerveza y baño, papitas, y buena conversación con los amigos.
Ya a eso de las cuatro comenzó a sonar música en la explanada del muelle, un grupo tocaba canciones en directo, era espectacular, mi alma estaba completamente perdida, ya no había retorno, me estaba enamorando por minutos de aquel lugar y de sus costumbres.
Fue entonces cuando la gente se congregó en el mismo muelle, la melodía se interrumpió por una voz aguda que venia de un balcón, alguien le estaba cantando a la Virgen del Carmen que se acercaba hacia donde estábamos, Y tras ella San Telmo.
De ahí a la Marina, el barco que la conduce por los mares, que la saca a dar un paseo. Los hermanos que la portaban se turnaron y se alejaron dejándonos allí, pendientes de su regreso.
Nunca olvidaré mi primera fiesta del Carmen, ni la segunda, ni la tercera y última, por ahora. Y es que no veo el momento de volver a emocionarme viéndola aparecer por la calle Santo Domingo.

A la Virgen del Carmen

Un arco iris
Adorna mi muelle.
Chasquidos.
El color va mudándose
A lo largo de las horas.
Son las 6:00.
Flotando llegan
El y ella,
Ella y él.
Se rompe el silencio
Y mi alma.
Me rompo.
Se abre el puerto
Y deja que llegue
La brisa del Carmen.


Volveré…

martes, 12 de junio de 2012

Gotas...

Ya estamos en junio, un mes en el que la gente comienza a organizar sus vacaciones, un mes en el que muchos se acercarán a ver el mar. Yo con este artículo se lo llevo a casa, no dejen de leerlo. Es una Inspiranex llena de gotas de agua.



Recuerdo un amor, como si fuera hoy, y un verso que le escribí: “a veces el silencio entre dos gotas de lluvia suena a música”, después de bailar en el pasillo un amanecer. Mis amores siempre han sido de película hasta que llegaba The end, claro.
Pero hoy no quiero hablaros de amor, hoy vengo a hablaros de gotas, de gotas de agua, de gotas de lluvia, de lágrimas dichosas y saladas, de agua que corre por entre las piedras, del mar, esa fuente de inspiración para los artistas, fotógrafos, pintores, poetas, escultores, en suma, una fuerza de la naturaleza que me hizo sentirme pequeña la primera vez que la vi.

Corría el año 1982 y en el colegio organizaron un viaje de fin de curso. Destino: Torremolinos, ni sabía dónde estaba solo que iba a ver el mar, por primera vez. Y, la verdad, no fue lo que había estado esperando, ese color azul de las películas era por el contrario grisáceo, y no había olas. Me quedé pensando en cómo se embellecen los lugares en las películas, y regresé del viaje.
Pasaron los años y junto a otro de mis amores recorrí mas de media España, por la costa, y entonces vi diferentes mares, océanos, distintas playas, unas de arena fina, otras gruesa, unas con piedrecitas, otra llena de conchas y algas, y así hasta que un día el mar me trajo aquí, a Tenerife (como si estuviera aquí) para aprender a bucear.
Y me enamoré, esta vez de un lugar, y me dejé hundir en ese mar azul intenso, con ese oleaje aterciopelado, abrigada por esa arena azabache candente, que me obligaba a caminar de puntillas, antes de entrar en él, de acariciar mi cuerpo con su húmeda tersura, de sentir las gotas de sal entre mi vello, erizado por la emoción del instante. Soltando lágrimas dichosas al llegar y tristes al regresar a mi morada.
El agua, limpia, purifica, pero la del mar es mágica, porque lleva sal y porque guarda misteriosos tesoros, descúbranlos.

LIV
Enamorada de tu esencia
Siento que te necesito
Cerca.
Dentro.
Fuera.
A mi lado.
Sin plomos
Sin traje
Desnuda.
Quiero entrar en ti
Y envolverme
En tu húmedo
Cuerpo.

Te echo de menos. Hasta el próximo baño.

jueves, 15 de marzo de 2012

Como si estuviera allí: Recuerdos


Un nuevo artículo, un nuevo recuerdo, desde mi paraíso...



Hace años escribí este microrrelato: 

Imaginación...
No quiero perder el tiempo y hacer que tú lo pierdas. ¿Recuerdas que hace días te comenté que quería irme lejos? Ha llegado el momento de deshacer la maleta de olvidos y recuerdos, debo conciliar el sueño, abrir el espíritu al fuego de un amor incansable.
Recuerdo que un día me invadió una insondable necesidad de abrazarte y de besarte.
Me acerqué a tu lado. Esperé. ¿Cuándo piensas decirme que me amas? 
La imaginación permite que cualquier tarde a cualquier hora conviertas la sobremesa en una historia de amor.


Hoy quiero hablar de recuerdos, aquellos que guardamos en el cajón de la cocina, junto al cucharón, recuerdos que llevan un nombre, un momento e incluso una canción. Tengo en la caja de galletas el olor a mar y a gofres que se entremezcla, el mismo que siento al llegar a la Plaza de Charco, y también poseo un sabor en un posavasos de una marca conocida de cerveza canaria y que va de habitación en habitación por mi casa, junto al regusto del bocadillo de pata; y un color, el azul, del mar embravecido espumándose en el rompeolas del muelle, camino del faro.

Y siento, también siento, la textura del mar al sacar las gafas de buceo de su caja, al tocar las conchas que cogí mientras surcaba los fondos del norte, al retomar la lectura de los cientos de poemas que escribí mientras allí moré.

Recuerdo es, según la RAE, entre sus cuatro acepciones, un objeto que se conserva para recordar a una persona, una circunstancia, un suceso, etc. . Seguro que si se ponen a buscar en su memoria, o en su casa podrán darle color, sabor y olor a sus recuerdos. Hagan la prueba, ¿a qué huele el primer amor? ¿y una ruptura? ¿a qué sabe la felicidad? ¿qué color tienen sus sueños?

Les dejo con sus recuerdos, y escuchen, escuchen alguna melodía o simplemente el sonido del mar y recuerden, dentro de un mes nos vemos por aquí.